APRENDER A APRENDER

 

Aprender a aprender


Nos parece como educadores que Aprender a aprender se da como un proceso espontáneo, lo cual tiene una cierta razón, porque desde que el niño pequeño aprende a hablar, inicia la incorporación del mundo a través de preguntas; Basta observar como primeramente utiliza los “qués” para ir identificando los objetos y sucesos que le rodean, para pasar posteriormente al “¿Por qué?” Dónde intenta comprender la dinámica de los fenómenos que está viviendo. Es en este momento en que el estudiante entra en la escuela y cesan las preguntas (su estrategia de aprender, de incorporar el mundo), para aprender respuestas, que en general, los docentes pedimos que vayan aprendiendo. Y esa habilidad que se iba formando para cuestionar al mundo y aprehenderlo se suspende para seguir las indicaciones de su profesor. Y no hemos tenido la sabiduría de retomar este proceso truncado, en la gran mayoría de las instituciones, a pesar de denominarnos escuelas constructivistas, y modelar los esquemas de análisis para que el estudiante renueve su dinámica real de aprendizaje, donde el niño sea un actor más participativo de su proceso. 

Uno de esos propósitos rectores, valorado y perseguido dentro de la educación a través de las épocas, es la de enseñar a los alumnos a que se vuelvan aprendices autónomos, independientes y autorregulados, capaces de Aprender a aprender. Por esto el Colegio ha asumido, ante las demandas propias de nuestro tiempo y por las condiciones de las certificaciones por las cuales se han optado líneas de trabajo que generen acciones que permitan dar respuesta a los diversos propósitos involucrados en estos procesos. Sin embargo, en la actualidad las dinámicas de aprendizaje han de promover orientaciones dirigidas a la formación de competencias que permitan que los alumnos vayan dando respuestas más independientes. 

Es importante que se asuma una actitud analítica y propositiva ante la dinámica e interacción en clase considerando los propósitos que se pretenden promover con los alumnos y tratar de mantener congruencia con el planteamiento de la propuesta, por lo que se debe cuidar sobremanera, el despliegue de actitudes que favorezcan la participación individual y en equipo. El respeto, la tolerancia, la capacidad de diálogo, la aceptación de diversos puntos de vista, entre otras, deben ser cualidades presentes en todo momento; de su parte hacia el grupo y entre los participantes. 


 Mtro. Everardo García Cancino 

Especialista en Desarrollo Cognitivo