CARTA A UNA PERSONA CON DISCAPACIDAD QUE EJERCIÓ SU DERECHO AL VOTO

 

Carta a una persona con discapacidad que ejerció su derecho al voto

con motivo de la observación electoral que se hizo para visibilizar los retos de su participación en el proceso electoral

Estimado amigo, como te comentaba en mis cartas anteriores, la jornada del pasado 6 de junio fue una de las más importantes que hemos vivido entre otros aspectos por la cantidad de cargos que se elegían en todo el país, por lo que un grupo de ciudadanos de nuestra provincia decidimos impulsar un ejercicio de observación electoral para visibilizar los retos y complicaciones que implica ejercer el derecho al voto a una persona que padece una discapacidad.

Como probablemente sabes, la observación es un ejercicio que está regulado por la Ley electoral y organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE), cualquier persona puede acreditarse como observador cumpliendo algunos requisitos mínimos, lo interesante es que es una forma diferente de participar en las elecciones; el observador evalúa la forma de organizarse las elecciones, los resultados y las posibles mejoras al propio proceso, es decir se analiza en tiempo real los acontecimientos que se dan antes y durante la jornada, aspectos concretos de la organización y participación ciudadana por parte de todos los actores involucrados: funcionarios de casilla, representantes de la autoridad electoral federal o estatal, de los partidos políticos y candidatos. 

En el caso que comparto el equipo ciudadano eligió realizar un trabajo de observación sobre posibles situaciones de discriminación y exclusión de las personas con discapacidad en las elecciones, así como analizar qué tanto están preparados los funcionarios de casilla para atender a este sector de la población durante el proceso.

Los hallazgos son interesantes, te comparto algunos de ellos los cuales recientemente pudimos presentar ante el INE y que podrás consultar en nuestra página con mayor detalle www.procids.org.mx:

  1. En nuestro país existen casi 14 millones de personas con limitación, es decir con restricciones para realizar al menos una actividad de la vida diaria, y más de 6 millones de personas tienen una situación de vida con discapacidad (motriz, visual, auditiva, intelectual), lo que les dificulta el ejercicio de sus derechos político-electorales. 
  2. En la mitad de los casos observados en casilla, existieron obstáculos en los lugares de acceso por lo que se debe considerar reubicar diversas casillas para hacerlas más accesibles.
  3. Deben diseñarse mecanismos innovadores para facilitar el voto de las personas con discapacidad, e incluso en el período de campañas hacer más accesible la información a este grupo poblacional sobre las propuestas de partidos y candidatos.
  4. Consideramos un imperativo que los partidos incorporen más y mejores propuestas dirigidas a las personas con discapacidad, que a su vez se vean traducidas en políticas, programas y legislación que favorezcan su inclusión social.

Nuestra doctrina y enseñanzas evangélicas nos inducen a velar por los más débiles y desprotegidos socialmente, por ejemplo, el caso de los adultos mayores tienden a ir presentando situaciones de vida que los incapacitan para poder participar por sí mismos en la vida familiar o social, por otra parte la exclusión comunitaria de las personas de cualquier edad por tener un padecimiento que los incapacita para desarrollarse libremente, debe ser una situación que como Iglesia analicemos y procuremos dar atención a través de las diversas pastorales, para una mayor inclusión de este grupo de personas.

Nuestra participación en la vida comunitaria debe estar impregnada de ese sincero amor al prójimo y reconocimiento de sus limitaciones, además es una oportunidad de poder ser solidarios y aceptar que nos necesitamos unos a otros. Ninguno estamos exentos de sufrir una discapacidad temporal o permanente. Cito el Compendio de Doctrina Social Cristiana “ El respeto de la dignidad humana no puede absolutamente prescindir de la obediencia al principio de “considerar al prójimo como otro yo”, cuidando en primer lugar su vida y de los medios necesarios para vivir dignamente” (CDS 132 Sobre el respeto a la dignidad humana)

Y tu, ¿Qué tan observador eres….de las necesidades de tu prójimo que es tu más próximo? ¿Qué más podemos hacer para incluir a las personas con discapacidad en la vida comunitaria?

Envíame tus comentarios y sugerencias, permanezcamos unidos en el amor a Cristo.

Tu hermana, 

Fernanda Rivera

Fundadora de Promoción Ciudadana para el Desarrollo Solidario AC (PROCIDS)

Contacto: procids@gmail.com

Facebook: PROCIDS