EDUCAR EN LA SINODALIDAD

 

Educar en la Sinodalidad 

Contemplando los distintos eventos que el momento actual nos presenta, y la realidad que viven los alumnos y los educadores del mundo entero, surge la intención de promover una Educación abierta a caminar todos juntos.

Como hijos de la Iglesia y ciudadanos del mundo queremos discernir los signos de los tiempos y ayudar a encontrar el camino para vivir un nuevo paradigma educativo. Por ello deseamos poner en práctica la sinodalidad también dentro de la reflexión y la acción educativa.

El Papa Francisco nos enseña que la Sinodalidad es la “dimensión constitutiva de la Iglesia”.

La noción de comunión es el fundamento de la Sinodalidad. Educar en Comunión, Educar en  Sinodalidad, por tanto, es Caminar juntos, laicos, jóvenes y adultos, consagrados, sacerdotes, todos juntos.

Caminar todos juntos, escuchándonos unos a otros. Educar en la escucha, escucha recíproca. Como dice el Papa Francisco, poner en acción la “labor oreja”.

Reflexionemos sobre lo que la Educación debe hacer en favor de los niños, adolescentes y jóvenes. Escuchemos a jóvenes, a maestros, a miembros del gobierno y de asociaciones civiles, a padres de familia, a deportistas, legisladores y artistas sobre lo que puede ayudar a construir un mundo mejor.

A partir de los cambios que la situación de la Pandemia ha generado en el Sistema Educativo, el Papa Francisco sigue insistiendo en hacer vida la cultura del Diálogo, del Encuentro, de la Inclusión, de la Fraternidad, superando los muros entre las personas, y entre las instituciones educativas y la vida de la comunidad.

He ahí el gran desafío:  que haya relación entre todos, y entre lo que se enseña en las escuelas y la vida cotidiana de las personas. Caminar juntos para que nadie quede excluido y todos seamos corresponsables de un mundo más humano.

Las huellas de personas que caminan juntas nunca se borran. 

Proverbio africano

 

Dra. Norma Peschard