HACE FALTA SINTONíA ENTRE LA EDUCACIóN DE LA FAMILIA, LA ESCUELA Y LA SOCIEDAD

 

Hace falta sintonía entre la educación de la familia, la escuela y la sociedad

 

La situación actual de la familia presenta aspectos que influyen profundamente en la educación de los hijos. La estabilidad o desestabilidad de la misma deja huella tanto en la escuela como en la sociedad.

El grave fenómeno de las crisis familiares y el deterioro del concepto mismo de la familia tiene una influencia decisiva en la Educación. Las rupturas matrimoniales y la consiguiente desestructuración familiar afectan las posibilidades reales de educar a los hijos. La entrega exhaustiva de la vida del padre y de la madre al ejercicio de la profesión con la secuela inevitable del alejamiento no sólo físico, sino también psíquico, afectivo y espiritual de los hijos, les impide ejercer un serio compromiso educativo.

Aún en el actual contexto educativo provocado por la pandemia del Covid 19, no pocas familias encuentran dificultad para dar continuidad a la formación propia que se lleva a cabo en los colegios. Los últimos estudios realizados al respecto denuncian que el seguimiento que los padres hacen de la formación de sus hijos desciende paulatinamente. 

Las nuevas tecnologías y su influencia mediática en la educación de niños y jóvenes ha creado en una gran parte de las familias la experiencia de incapacidad o impotencia para educar adecuadamente a sus hijos y dotarles de aquellos principios, valores y actitudes que posibiliten su normal desarrollo. Muchos padres se sienten desasistidos ante el poder de las influencias extraescolares que inculcan principios y actitudes contrarias a sus propias convicciones.

Muchas escuelas católicas han desarrollado programas y planes de formación para los papás, como son las Escuelas de Padres, conferencias, asesorías de seguimiento.

Es muy necesaria una acción coordinada de la comunidad educativa con la familia y las demás instancias de la sociedad. Si esto se logra, la educación católica será factor de unidad e impulso de fraternidad por el bien de cada uno de los alumnos. 

Reconstruir el pacto educativo entre la familia, la escuela y la sociedad, a través de la coordinación de los esfuerzos de todos los involucrados en la educación es la mejor plataforma para asegurar una auténtica formación para la vida.

Si la escuela católica no logra la comunicación y unión entre las tres instancias, quedaría fragmentada e imposibilitada para llevar a cabo su propio proyecto educativo.

 

Dra. Norma Peschard