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Noticias Parroquiales - Cristo Vive

ENTREVISTA A MONS. JOSÉ ANTONIO FERNÁNDEZ HURTADO, ARZOBISPO ELECTO DE TLALNEPANTLA

febrero 17, 2019

Por: Pastoral de la comunicación

1.        ¿Quién es José Antonio Fernández Hurtado, es decir, cómo se define a sí mismo?

Muy bien, pues saludo a todos con mucha alegría, yo soy José Antonio Fernández Hurtado, Arzobispo Electo de la Arquidiócesis de Tlalnepantla. Soy una persona alegre, me gusta convivir mucho con la gente y sobre todo llevar a Cristo a los demás. Soy originario de la ciudad de Morelia, Michoacán, y procedo de una familia unida, una familia grande donde somos once hermanos, seis hombres y cinco mujeres, y siempre ha estado mi familia en el desarrollo de mi vocación, en la perseverancia. Y creo que es uno  de los regalos también muy grandes que Dios me ha regalado, mi familia. Me gusta mucho convivir con las personas, el deporte, en especial el fútbol, y servir a los demás.
 
2.        ¿Cuál ha sido su experiencia vocacional, desde su llamado al sacerdocio?

La vocación nace en familia y desde pequeño empecé a sentir el llamado del Señor, de pequeño entré al seminario de Tula, porque yo tenía deseos de estar en un lugar necesitado, en mi lugar de origen veía muchos sacerdotes, veía mucha atención en las parroquias pero se me invitó a Tula, Hidalgo, que es el corazón del Valle de Mezquital y ahí fui descubriendo que el Señor me llamaba a la vocación sacerdotal, ahí estuve tanto en secundaria como en preparatoria y después tuve la oportunidad de entrar al Seminario Mayor en Montezuma, Nuevo México, dos años, para después regresar a Tula y terminar la Filosofía, el año de servicio y la Teología. Algo muy importante fue el hecho de ser formado en ese tiempo por los sacerdotes Jesuitas. Una de las experiencias que también dejaron una huella profunda en mí, fueron los cuatro años de Teología porque los hice en experiencia de comunidad parroquial, de tal manera que íbamos a clase al Seminario, pero convivíamos con la gente y entonces ahí fui viendo la necesidad de llevar el Evangelio a estas personas.
 
3.        ¿Puede compartirnos alguna experiencia que haya marcado su ministerio sacerdotal o episcopal?

Hay varias experiencias significativas en mi ministerio, pero sobre todo al estar en la Diócesis de Tuxtepec. Quiero decirles que yo fui el último obispo mexicano nombrado por San Juan Pablo II, en febrero de 2005 -el Papa murió en abril-. Me envió como segundo Obispo de Tuxtepec, Oaxaca, en la cuenca del Papaloapan, colindando con Veracruz. Es una diócesis misionera y algo que me marcó también fue el poder subir a las montañas para evangelizar, tenía que caminar varias horas en las montañas pero también andar en los ríos en lancha y, a veces también, en caballo como todas las experiencias para llevar a Jesucristo, Nuestro Señor.

En la Arquidiócesis de Durango, mi última experiencia, fue este recorrido en muchas parroquias, geográficamente es muy extensa (82,000 km2) y pues también la alegría de llevar a Cristo a distintas personas.

4.        Ahora que ha sido nombrado Arzobispo de Tlalnepantla, ¿qué expectativas tiene al formar parte de una nueva provincia eclesiástica?

De la Arquidiócesis he escuchado, y también por el Card. Carlos Aguiar Retes, los procesos que se llevan aquí, en esta Iglesia particular. Creo que hay una pastoral muy organizada y una pastoral creativa. A mí me corresponde continuar los trabajos, llegar con una actitud cercana a los sacerdotes, a las religiosas y a los laicos; también deseo trabajar mucho con los adolescentes y los jóvenes, que son una gran riqueza en nuestra Iglesia. Entonces yo creo que es continuar, continuar porque estamos llamados a anunciar el Evangelio en este cambio de época y se necesita estar muy organizados y también hacer diagnósticos adecuados para responder a lo que la gente está viviendo, pero siempre con el cometido del Evangelio, porque la vocación y dicha de la Iglesia es evangelizar.
 
5.        ¿Qué mensaje quisiera enviar a la provincia eclesiástica de Tlalnepantla, a sus Obispos, al clero y a los fieles que peregrinan en ella?

El hecho de que espiritualmente sigamos preparándonos para este acontecimiento en esta noticia de gracia, que es mi venida a esta Arquidiócesis y que, sobre todo, tengamos ese deseo de iniciar una etapa caminando juntos, también que estemos en oración.

Un saludo también a toda la provincia. La provincia es muy importante porque tiene dos principios teológicos: uno es la colegialidad de los obispos, que los obispos estemos cercanos, seamos amigos; el otro principio es la comunión de las Iglesias, que sepamos compartir. Hay un camino muy andado, pero yo vengo a impulsar y a ponerle también mi sello, mi personalidad, a este proyecto del Señor.