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Noticias Parroquiales - Cristo Vive

MISA BIMESTRAL CLAT

agosto 11, 2019

MISA BIMESTRAL DEL CONSEJO DE LAICOS
Por: Fabiola Perdomo


En la Arquidiócesis de Tlalnepantla existe un Consejo de Laicos, es en donde se encuentran agrupados los laicos que pertenecen a un movimiento apostólico. En la Iglesia particular de Tlalnepantla se denomina CLAT (Consejo de Laicos de la Arquidiócesis de Tlalnepantla), organismo católico que actualmente está conformado por 25 grupos, asociaciones o movimientos laicales.

Los coordinadores y consejos extendidos de cada movimiento están en constante formación espiritual, humana y pastoral, no solo a través de sus carismas sino también en la estructura diocesana recibiendo actualización, dando servicio en las diferentes parroquias que conforman las diócesis y al servicio de la extensión del Reino de Dios.

Así mismo, cada dos meses se organizan para participar de la Eucaristía en la Insigne Catedral de Corpus Christi, Tlalnepantla, de esta manera viven en comunidad la santa misa, asistiendo de 4 a 5 movimientos bimestralmente con sus membresías. Además de orar juntos y ofrecer sus servicios a Dios, tienen la oportunidad de tener el encuentro con su pastor: Don José Antonio Fernández Hurtado, Arzobispo de Tlalnepantla, y con sus Obispos Auxiliares.

El pasado domingo 11 de agosto estuvieron presentes: Escuela de Pastoral, Renovación Carismática, Legión de María, Intercesores Carismáticos Siervos del Cordero y el Camino Neocatecumenal. En ésta ocasión la misa fue presidida por Mons. Jorge Cuapio Bautista, Obispo Auxiliar de Tlalnepantla, y concelebrada por Mons. Oscar Camacho Macías, rector de la Catedral de Tlalnepantla y Vicario de Laicos, y el Pbro. Fernando Araíza Báez, párroco de Nuestra Señora de la Merced, La Loma, y encargado de las comunidades del Camino Neocatecumenal en esta Iglesia particular. Mons. Jorge dió la bienvenida a los feligreses, saludando al CLAT especialmente, a los 5 carismas presentes, invitándolos a vivir siempre la esperanza y transmitiendo el amor al necesitado, confiando en la promesa que Jesucristo dejó a todo el pueblo de Dios, la vida eterna.