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Noticias Parroquiales - Cristo Vive

INICIAMOS EL AÑO JUBILAR DE NUESTRA MADRE, REINA Y PATRONA: NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS

febrero 17, 2019

Por: Mons. Francisco Cano

Nos alegrarnos por la INAUGURACIÓN DE LOS 500 AÑOS DE LA PRESENCIA DE CRISTO VIVO EN MEDIO DE NOSOTROS EN BRAZOS DE NUESTRA SEÑORA DE LOS REMEDIOS con la Solemne Misa de Inicio del Año Jubilar el pasado jueves 14 de febrero en la Capilla abierta de San Miguel Arcángel. Celebramos su llegada a tierras mexicanas el 14 de febrero de 1519 con el desembarco, en Cozumel, de Hernán Cortés y sus hombres. Entre ellos se encontraba el capitán Juan Rodríguez de Villafuerte, portador de la delicada y bella imagen de Nuestra Señora para su consuelo y protección. La imagen se convertiría, junto con la Cruz, en bandera de la Evangelización en nuestras tierras, como lo testimonia Bernal Díaz del Castillo en “La Verdadera Historia de la Conquista de México”, en donde, repetidamente, narra cómo Cortés y sus intérpretes anunciaban el Evangelio a los jefes y personajes principales de los lugares a donde iban llegando, presentándoles “la Cruz y la imagen de la Virgen con el niño en sus brazos”.  Éstos quedaban maravillados al descubrir a Dios tan cercano y familiar, y se convertían. Se celebraba la Santa Misa, se bautizaban y se les dejaba la cruz y un cuadro de la Virgen con el Niño Jesús en sus brazos para su veneración y custodia.
 
LA VERDAD DE LA IMAGEN

La devoción a Nuestra Señora de los Remedios no se trata solo de una advocación sino, principalmente, de una imagen: de una presencia concreta, visible y eficaz de trascendental importancia en la evangelización de nuestro país. Es verdadero motivo de alegría para nuestra Iglesia particular de Tlalnepantla, que tiene el privilegio de tenerla físicamente, de honrarla con los títulos de Patrona y Reina, de gozar su maternal cuidado, protección y eficaz intercesión. Por ello debe ser conmemorada dignamente, siendo ésta la ocasión para difundir la grandeza de la devoción a nuestra Madre y hacer real su patrocinio y reinado en la vida de fe en nuestras parroquias.
 
* La Verdad que lleva en sí: su presencia en nuestra historia, siendo nuestra Madre en tantos acontecimientos por los que Ella ha sembrado y forjado nuestra fe;
* Su Bondad, al escuchar y atender pronta y eficazmente nuestras súplicas confiadas y acoger con beneplácito nuestras confidencias, alegrías y éxitos;
* su Belleza maternal, por la cual Dios desea reflejarnos, manifestarnos y hacernos sentir su amor;
* la Confianza que despierta en nosotros, acogiéndonos bajo suprotección y auxilio. Así le honramos con los Títulos de: Patrona de la Arquidiócesis de Tlalnepantla, Reina del Clero Diocesano y Reina del Seminario.
 
PRIMERA IMAGEN VENERADA EN EL CONTINENTE AMERICANO

De acuerdo con la tradición histórica, Juan Rodríguez de Villafuerte trajo a territorio americano esta imagen de la Virgen de los Remedios “para su consuelo”. Era un regalo de su hermano que, al entregársela, le había dicho que tuviera mucha confianza porque a él le había librado de los peligros de las batallas en que se había hallado y esperaba que le sucediera lo mismo en el Nuevo Mundo.

La bendita imagen de nuestra Señora de los Remedios llegó a tierras mexicanas el 14 de febrero de 1519 y presidió la primera misa que se realizó en México, en la que participaron los nativos del lugar. Esta misa fue oficiada por el padre mercedario, fray Bartolomé de Olmedo, quien llevó a cabo también los primeros 20 bautismos  de las mujeres que fueron ofrecidas a Cortés y sus hombres, en la desembocadura del Río Grijalva en Tabasco, el 17 de marzo de 1519. Entre ellas se encontraba Doña Marina, conocida como la Malinche. El 25 de ese mes, Cortés fundó allí la primera Villa dedicada a Nuestra Señora de las Victorias, que es un nombre alternativo al de los Remedios.