HOMILÍA EN LA MISA CRISMAL 2024

March 26, 2024


HOMILÍA EN LA MISA CRISMAL 2024

 

«Ha hecho de nosotros un Reino de sacerdotes para su Dios y Padre» (Ap. 16)


Es impactante y emocionante ver nuestra Catedral Corpus Christi, sede de nuestra amada Arquidiócesis de Tlalnepantla, llena especialmente de presbíteros en esta "Misa Crismal", en la cual queremos dar gracias a Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote por el don del sacerdocio ministerial; las promesas sacerdotales que realizamos el día de nuestra renovar en sinodalidad expresar un signo elocuente de comunión y ordenación; unidad del presbiterio con su Obispo que soy su servidor. Viviremos en esta Eucaristía la consagración de los aceites que serán llevados a cada una de la Parroquias de nuestra Iglesia Particular. Con el Crisma son ungidos los nuevos bautizados y son signados los que reciben la Confirmación. Con el Oleo de los catecúmenos, ellos se preparan y disponen para el Bautismo. Con el óleo de los enfermos, éstos son aliviados de sus enfermedades.

Saludo con afecto de padre y pastor a todos ustedes queridos sacerdotes, diáconos permanentes, a las comunidades de religiosos y religiosas, a los seminaristas, a los agentes de pastoral de las distintas parroquias aquí presentes; a todas personas que a través de las plataformas digitales, están unidos en esta significativa eucaristía en nuestra Iglesia Particular; del mismo modo saludo a todas personas fuera de nuestra Arquidiócesis que están participando en esta Misa Crismal.

El prefacio propio de esta celebración "EI sacerdocio de Cristo y el ministerio de los sacerdotes", nos ayuda meditar hondamente en el don del sacerdocio ministerial que recibimos, y nos dice textualmente "En efecto, Cristo no solo confiere la dignidad del sacerdocio real a todo su pueblo santo, sino que con especial predilección, elige a algunos de entre los hermanos y, mediante la imposición de las manos, los hace participes de su ministerio de salvación, a fin de que se renueven, en su nombre, el sacrificio redentor, preparen para tus hijos el banquete pascual, fomenten la cardad en tu pueblo santo, lo alimenten con la Palabra, lo fortifiquen con los sacramentos y, consagrando tu vida a ti y a la salvación de sus hermanos, se esfuercen por reproducir en si mismos la imagen de Cristo y te den un constante testimonio de fidelidad y de amor"

Hoy es un día de profundo agradecimiento al Padre al Hijo y al Espíritu Santo por habernos concedido la ordenación sacerdotal, ciertamente no por nuestros méritos, sino porque Él quiso. El prefacio propio de esta Misa, que enuncié anteriormente nos ayuda a que nos hagamos un examen y nos preguntemos qué tanto hemos sido fieles a la vocación que el Señor nos ha concedido, si nos hemos esforzado en reproducir en si mismos la imagen de Cristo. Que hoy sea una oportunidad para renovarnos y seguir dándole un SI sostenido al Señor anunciando con alegría su evangelio, teniendo la eucaristía como centro y buscando siempre servir con amor diligencia a nuestros hermanos y hermanas.

Quiero en esta misa crismal, aprovechar la oportunidad, para agradecer vivamente a todos ustedes sacerdotes colaboradores cercanos, por su servicio, generosidad y creatividad al estar cerca de nuestra gente , de nuestro pueblo; agradezco al Vicario General Mons. Francisco Cano por su gran apoyo en esta encomienda; a los vicarios episcopales, decanos, a los que tienen alguna encomienda diocesana, a todos los párrocos y vicarios que están donde se juega la vida todos los días; gracias a todas personas que apoyan de distintas maneras a sus sacerdotes Dios les recompense.

En el Evangelio que escuchamos de san Lucas observamos cómo el Espíritu Santo conduce a Jesús a la sinagoga de Nazaret (Cf. Lc. 4, 14-21) para que proclame ante el pueblo cuál es la misión que le ha encomendado su Padre: «Me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva, para anunciar la liberación a los cautivos y ls curación a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar el año de gracia del Señor…»
Todos los Cristianos, los bautizados, estamos llamados a continuar las huellas. el programa de Jesús, ciertamente con mayor exigencia las religiosas, los religiosos, los diáconos, los sacerdotes y los obispos.

En nuestra Iglesia Particular de Tlalnepantla queremos seguir optando por una Iglesia sinodal, caminar juntos pastores y fieles, que no sea solo en la teoría, en el discurso, sino se vaya haciendo una cultura en nuestra vida cotidiana. Una Iglesia sinodal que escucha; una Iglesia sinodal que desea ser humilde, que sabe pedir perdón y que tiene mucho que aprender, una lglesia de encuentro y diálogo; una Iglesia cada vez más sinodal en sus estructuras y procedimientos.

Creo que nosotros los pastores y los fieles anhelamos caminar juntos, esto se ha plasmado en las respuestas que hemos dado en la elaboración del Plan. Este Plan Diocesano de Pastoral 2024 - 2033 es una gran oportunidad para realizar esta experiencia, ya en esta parte operativa en la cual nos encontramos.
Queremos seguir pasando de una pastoral de conservación a una pastoral decididamente misionera

Deseo que todos nos animemos a realizar esta vivencia del Plan de Pastoral en sinodalidad, es un instrumento eficaz para evangelizar, respondiendo a los retos que nos plantea actualmente la sociedad.

Deseo veamos el Plan de Pastoral con ánimos e ilusión, tenemos que ir dando los pasos de una manera clara, sencilla y eficaz.
Me permito expresarles algunas actividades para este año 2024:
- Este próximo trimestre abril - junio, queremos tener en cada Parroquia “Las Estructuras de Conducción": Equipo Parroquial de Animación Pastoral (EPAP), Consejo Parroquial de Pastoral y Consejo de Asuntos de Economía. (La Vicaria de Pastoral entregara un subsidio de iluminación).
- Tendremos Asambleas de Zona para la concientización del Plan y lo que se realizará en el 20. Semestre de este 2024.
Para el 2o. Semestre - julio - diciembre:
- Se organizarán retiros, sobre el Discipulado y la Misión.
- Asambleas Parroquiales para ver la realidad eclesial y pastoral.

Finalmente quiero invitarlos a participar vivamente en la Gran Misión Católica 2024. Tendrá el tema "La Familia Constructora de la Paz" y tiene como objetivo: Concientizar como Pueblo de Dios que peregrina en la Arquidiócesis de Tlalnepantla el don que Dios nos ha dado en la familia, para promover y construir la paz, con la ayuda de "Conversatorios" en el mes de mayo a julio.

Agradezco a la Dimensión de Misiones toda su organización y creatividad para que esta Misión tenga muchos frutos y todos nos dejemos conducir por el Espíritu Santo.

Estemos atentos para las indicaciones que se den en sus distintas fases: preparación, realización con los conservatorios y evaluación.

Que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo nos sigan bendiciendo, y la Virgen de los Remedios, Patrona de nuestra Arquidiócesis de Tlalnepantla nos cuide y nos proteja Amén.


+ José Antonio Fernández Hurtado
Arzobispo de Tlalnepantla