SOLEMNIDAD DE NTRA. SRA. DE LOS REMEDIOS
Muy queridos hermanos, hermanas, en Cristo Jesús:
Este domingo, es un domingo especial para nuestra iglesia particular de Tlalnepantla, por la fiesta de la Virgen de los Remedios. Terminando esta celebración me trasladaré ahí a la basílica de los remedios para presidir la eucaristía también allá donde está la imagen original de la Virgen de los Remedios. Y sobre todo pues yo quisiera saludarlos a todos en esta solemnidad, a ustedes que están aquí en nuestra Catedral; en la cátedra, en la iglesia madre. Y también a las personas que están siguiendo esta transmisión, que experimenten también el amor de nuestra madre santísima que siempre nos remite, y nos lleva a su hijo Jesucristo, para ir haciendo vida lo que el Buen Pastor nos va diciendo.
Estaba pensando hace unos momentos, como ya son 503 años de que llegó la Virgen de los Remedios a estas bellas tierras del valle de México; y como ha estado presente la Virgen de los Remedios en la vida de los que nos han antecedido en estos lugares, y pensaba yo cómo la Virgen María, pues es la misma, La Madre de Dios; que tenemos varias fiestas o varias memorias o solemnidades durante el año. Acabamos de vivir una el 15 de agosto: la Asunción de la Virgen a los cielos en cuerpo y alma, y dentro de unos días, el 8 de septiembre, celebramos la natividad de la Virgen María, la niña infantita, que también hay, pues esa incluso hay una congregación religiosa: los misioneros de la natividad de María. Y tenemos obviamente la fiesta de la Virgen de Guadalupe, y el primero de enero la Virgen de la paz, es decir, la Virgen María siempre está presente en la vida de nuestros pueblos.
A nivel nacional, el episcopado mexicano, nos hemos preocupado también en ir haciendo el novenario para celebrar los 500 años de la Virgen, las apariciones de la Virgen de Guadalupe, en el año 2031 que ya no falta mucho, y por eso nuestro pueblo está muy acostumbrado a celebrar los novenarios; también tener este novenario para ir haciendo más presente la vida de la Virgen María como discípula de Jesús, la primer discípula, y también que es un modelo para todos los cristianos.
Por eso, pues yo quisiera invitarlos a que nosotros difundamos también esta advocación de la Virgen de los Remedios; ella es la patrona de nuestra Arquidiócesis. Nuestra Arquidiócesis de Tlalnepantla, tiene, está enclavada, está formada por seis municipios, como ustedes saben: el municipio de Jilotzingo, de Tlazala, Santiago Tlazala, de Huixquilucan, Atizapán de Zaragoza, Naucalpan y Tlalnepantla. Aproximadamente 3 millones de habitantes en estos 6 municipios que forman nuestra arquidiócesis.
Esta Arquidiócesis estamos celebrando los 60 años de la Fundación, la Virgen llegó hace 503 años, pero era parte de la arquidiócesis de México. Hace 60 años empezó esta iglesia particular con estos municipios, con tantos habitantes, donde actualmente tenemos 203 parroquias y 24 decanatos. Un decanato es un conjunto de parroquias cercanas geográficamente para que se apoyen y el aterrizaje siempre es cada parroquia. 203 parroquias.
Ojalá que nosotros podamos difundir también, conocer, más sobre la Virgen de los Remedios. Conocemos mucho la Virgen de Guadalupe; es muy conocida la Virgen de San Juan de los lagos, en Jalisco; es muy conocida la Virgen de Juquila, en Oaxaca; y falta difundir más la presencia de la Virgen de los Remedios en nuestras tierras. Qué bonito nombre "Virgen de los remedios", porque ella quiere remediar nuestros dolores, quiere remediar nuestros males, y lo necesitamos mucho. Desde hace 500 años, cuando había también pandemias, había epidemias, sacaban a la Virgen de los remedios, y la llevaban en procesión hasta la Catedral de México, siempre ha estado presente; y creo que nuestro pueblo ahorita también tiene muchos dolores, donde hay mucho rompimiento del tejido social, de las familias, donde hay tanta violencia, donde hay tantos desaparecidos, madres buscadoras, gente emigrante que encontramos en las calles; y seguramente que, si estamos cerca de la Virgen de los remedios, nos va a llevar a Jesús para pedirle que tengamos un corazón misericordioso y compasivo. Ella nos acompaña, pero también quiere que pongamos lo mejor de nosotros, que sigamos los mandamientos, que sigamos los caminos que el Señor nos ha dado.
Por eso la lectura del Evangelio, conocemos muy bien este primer milagro que realizó en el norte de Palestina, en Caná de Galilea, donde participa Jesús, con su madre, en una boda, y se termina el vino. Ese vino generoso, vino de uva, que era también una tragedia que se terminara, es parte de la cultura judía, y entonces van con María y ella le dice a los que estaban sirviendo --Hagan lo que Él les diga. También hoy nos lo vuelve a decir, la Virgen María: --Hagan lo que él les diga.
Pues hoy es una fiesta en nuestra Arquidiócesis, la compartimos también con los que es viendo esta transmisión, en diferentes partes de la República, y también hay gente que la ve en otros países, que también se de esa conciencia de ese regalo que tenemos nosotros en nuestras tierras, que es la Virgen de los Remedios, y que hoy pongamos toda la lucha, los esfuerzos, los retos, las enfermedades, los problemas, las alegrías; las pongamos en las manos de la Virgen de los Remedios para que nos bendiga, y que escuchemos nosotros su voz, aparte de su abrazo, de su cariño, que escuchemos su voz que nos dice -Hagan lo que Él les diga.
Así sea.
Mons. José Antonio Fernández Hurtado
Arzobispo de Tlalnepantla