HOMILíA EN VISITA PASTORAL A LAS HERMANAS CARMELITAS DEL SAGRADO CORAZóN DE JESúS

December 31, 1969


HOMILíA EN VISITA PASTORAL A LAS HERMANAS CARMELITAS DEL SAGRADO CORAZóN DE JESúS

 

Les enseñaba como quien tiene autoridad

Con estas palabras termina la escena del Evangelio de hoy. Jesús enseñaba como quien tiene autoridad, antes escuchábamos que Jesús con toda claridad dijo: el que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, construye sobre roca, ese expresa la certeza, la seguridad, que dice lo que hace, porque lo que escucha lo vive; y Jesús efectivamente causaba esta percepción entre quienes lo escuchaban, porque Él escuchaba al Padre, y ponía en práctica lo que le escuchaba, llevaba a la aplicación la voluntad de su Padre, se preocupaba por conocerla, por eso oraba, por eso se retiraba, iba a lugares solitarios -dice el evangelio- para discernir, para escuchar la voluntad del padre, y para ponerla en práctica.

Hoy esta lectura del Evangelio afirma, con toda claridad, que éste es el camino, atentos a la palabra de Dios para ponerlo en la práctica. Cuando se aplica la enseñanza, se construye sobre roca. Cuando se escucha pero no se aplica la palabra, se construye sobre arena, y ante cualquier adversidad la casa queda destruida.

La primera lectura que ha sido proclamada sirve de ejemplo. El pueblo de Israel sufre una gran tragedia, como si su casa estuviera construida sobre arena. Es dramático lo que narra la lectura: Joaquín tenía dieciocho años cuando subió al trono, reinó tres meses, y en esos tres meses, igual que su padre, hizo lo que el Señor reprueba. En dieciocho años, ¿que aprendió? El modelo de su padre. El drama está cuando una generación trasmite un experiencia negativa a la siguiente generación, y ésta la asimila. Capaz que nos salvamos cuando es una sola generación la que se extravía y recuperamos la siguiente. Cuando el abuelo se preocupa del nieto y le dice, esto que les pasa a tus padres es negativo, no vayas por ese camino. Si el nieto escucha, salva la nueva generación.

En cambio, cuando una generación ya aprendió a hacer el mal, y trasmite esa misma experiencia a la siguiente generación, pasa lo que escuchábamos. Nabucodonosor llegó a la ciudad, la sitiaron, hicieron prisionero a Joaquín, rey de Judá, junto con su madre sus servidores, sus jefes, sus funcionarios, se llevan todos los objetos de oro que había en el templo, y se llevan a todos los jefes y hombre de importancia como esclavos.

Éste es el futuro de nuestras generaciones si se construye sobre arena, y éste es el grave riesgo, del que estamos siendo testigos en nuestra sociedad. Transmitir a Cristo, es un proyecto de vida o muerte. Nuestros adultos mayores en México han vivido la experiencia de fe, la generación actual, que son los responsables del futuro, está fracturada: hay quienes construyen sobre arena y hay quienes construyen sobre roca.

La tendencia de los analistas es que se construirá sobre arena; sin embargo estamos muy a tiempo, es muy oportuno, tomar conciencia de que estamos viviendo un cambio de época, con fractura cultural, pero en el que todavía hoy podemos construir sobre roca. Si dejamos escapar como Iglesia esta oportunidad, podrá pasar esta tragedia, de ver generaciones esclavas.

Ya vemos múltiples testimonios: la droga es una esclavitud, el pansexualismo es otra esclavitud, es una adicción que hoy se constata con facilidad, varones y mujeres no pueden ordenar su sexualidad, la delincuencia organizada que quiere obtener el máximo de dinero como único objetivo de su vida, es adicción al dinero. Otra fuerte adicción es al poder, que engendra una corrupción increíble en donde ya no quedan corazones honestos, gente de principios en los que se pueda confiar, porque los adictos son esclavos, ya no son dueños de sí mismos.

Este es el momento que vivimos, pero como en otras ocasiones escuchamos de los profetas: ¡todavía es tiempo Israel! ¡Todavía es tiempo México! Nos dijo el Papa Francisco, todavía es tiempo, todavía estamos en la oportunidad, pidámosle al Señor que nos de esta valentía, esta fortaleza de no solamente cuidar nuestra propia casita sino cuidar esta gran casa que es nuestro País. Recordemos que la primera que está preocupada, y que está para ayudarnos es nuestra Madre de Guadalupe, en ella se cimentó la evangelización de este pueblo.

Pidámosle al Señor que seamos conscientes de nuestra responsabilidad, que no tengamos miedo, son grandes y fuertes desafíos, sí, pero no vamos por nuestra cuenta, el que escucha estas palabras y las pone en práctica, construye sobre Roca. El método es escuchar al Señor Jesús y poner en práctica lo que Él nos indica.

El Papa Francisco en la Evangelii Gaudium propone como tarea prioritaria el discernimiento pastoral ¿qué tenemos que hacer juntos? El discernimiento personal es una  responsabilidad individual. El discernimiento pastoral exige el método de la sinodalidad, tenemos que escuchar a todos. El primer paso es aprender a escuchar, para poder discernir lo que escuchamos y descubrir lo que el Padre quiere que hagamos y ponerlo en práctica.

Pongamos nuestra preocupación por México aquí sobre el altar. Con la esperanza que así como el Espíritu Santo transforma el pan y el vino en presencia de Cristo, así transforme nuestras realidades temporales en presencia del Reino. Que así sea.

+ Carlos Aguiar Retes

Arzobispo de Tlalnepantla