HOMILÍA EN EL III DOMINGO DE PASCUA

April 19, 2026


HOMILÍA EN EL III DOMINGO DE PASCUA

 

"No es un sueño, es una realidad que Cristo ha resucitado"

 

Muy queridos hermanos y hermanas en Jesucristo Resucitado: [00:00]

Qué alegría encontrarnos para celebrar lo más grande que tenemos los cristianos, los católicos, que es la Eucaristía, la Santa Misa. [00:09] Siempre, al escuchar la Palabra de Dios, es para iluminarnos, iluminar nuestra vida, para confrontarnos y ver si vamos siendo esos discípulos misioneros de Jesucristo. [00:23]

Quiero saludarlos a todos con afecto, a todos ustedes que están aquí en nuestra Catedral de Corpus Christi. De una manera muy especial a las catequistas y a los catequistas que vienen de las diferentes zonas pastorales de nuestra amada Arquidiócesis de Tlalnepantla. [00:52] También saludo a los diáconos: al diácono permanente Francisco y al diácono transitorio Óscar, que ya el próximo mes recibirá la ordenación sacerdotal; y también saludo al padre Arturo Montelongo, párroco de La Anunciación, que viene hoy también para acompañar a sus catequistas. [01:18]

Saludo a todos los que, a través de las redes sociales, siguen nuestra Eucaristía en este tiempo gozoso de Pascua. [01:48] Ya estamos en la tercer semana y no es un sueño, no es una ilusión; es una realidad que Cristo ha resucitado y, como en distintas ocasiones, se les aparece a sus amigos, a sus apóstoles, a las mujeres. [01:58] Eso debe ser un signo claro para cada uno de nosotros, porque siempre la verdad más importante de nuestra fe, la más importante, es la Resurrección del Señor. [02:24]

Hoy escuchamos este conocido pasaje que seguramente ya hemos escuchado varias veces: ese pasaje donde Jesús camina con los discípulos de Emaús. [02:47] Nos dice el nombre de uno, Cleofás, y otro discípulo, que van cabizbajos, van muy desanimados, derrotados. Cuando uno va así, incluso uno camina agachado, no ve uno hacia arriba; y así pasó que ellos iban a su pueblo llamado Emaús. [03:02]

Jesús se les une y ni siquiera voltean a verlo. Solamente les dice: "¿Qué es lo que les sucede?". Y empiezan ellos a decir su experiencia; solamente le dicen: "Eres el único que no sabe lo que ha pasado en Jerusalén. Nosotros esperábamos que Él nos liberara; pensábamos en este gran profeta llamado Jesús, pero sucedió algo muy triste: los judíos lo llevaron ante las autoridades, le hicieron un juicio y lo mataron en la cruz". [03:29]

Él escuchó cuál era el motivo de su desánimo, de su derrota, y empieza Jesús, con un trasfondo escriturístico, a repasar el Antiguo Testamento. [04:29] Les empieza a hablar desde Moisés, los profetas, y les comenta: "Todo eso tenía que suceder, pero Él ha resucitado". [04:39] Ellos lo escuchan con mucha atención; seguramente la plática era muy amena y empezó a haber un cambio en el corazón de estos discípulos. [05:03]

De tal manera que llegaron al pueblo de Emaús y entonces Jesús hizo como que pasaba de largo. Le dijeron que pasara a la casa; Él se sentó y después hizo ese gesto de la Última Cena: partió el pan, dio gracias y lo repartió. [05:14] En ese momento se les abrieron los ojos, reconocieron que era Jesús, cambió su vida ese momento, y Jesús después desapareció. [05:40]

Nosotros también ahí vemos cómo, en la primera parte de la celebración de la Santa Misa, siempre escuchamos la Palabra de Dios para tener un encuentro con Él. [06:11] Pero después de escuchar su Palabra, viene la otra parte de la Misa, de la Eucaristía, y nos acercamos para recibirlo en la Comunión. [06:32] Fíjense cómo Jesús hizo eso: primeramente les dio el repaso de la Palabra, de lo que decía la Escritura, y después les dio la Hostia, les dio su Cuerpo a sus discípulos. [06:46]

¿Qué sucedió después? Que se les quitó el cansancio. [06:57] Yo me imagino que regresaron a Jerusalén, pero ya no regresaron caminando agachados, sino regresaron corriendo, con una sonrisa, llenos de alegría para comentarle también a los apóstoles que habían visto al Mesías, que había resucitado. [07:08]

Esta es la tercera parte que también nosotros en este domingo podemos reflexionar: cómo, después de escuchar la Palabra y de recibirlo en la Comunión, tenemos que salir como sus misioneros y misioneras a anunciar a Jesucristo nuestro Señor. [07:36] Tenemos ese encargo como bautizados, como cristianos, como seguidores de Jesús: tenemos que comunicarle a los demás con nuestras actitudes, con nuestras obras y también con nuestra palabra, que el Señor ha resucitado. [08:03]

Sigamos este camino de Pascua con mucha alegría, dándole gracias a Dios porque dio la vida por nosotros, porque nos ha salvado y porque quiere que lo anunciemos a los demás.

Así sea. [08:17]

 

+José Antonio Fernández Hurtado
Arzobispo de Tlalnepantla