HOMILíA EN LA PARROQUIA N. S. DEL PERPETUO SOCORRO TOMA DE POSESIóN DE MONSEñOR MIGUEL GUTIéRREZ JAIME

December 31, 1969


HOMILíA EN LA PARROQUIA N. S. DEL PERPETUO SOCORRO  TOMA DE POSESIóN DE MONSEñOR MIGUEL GUTIéRREZ JAIME

 

Homilía en la Parroquia N. S. del Perpetuo Socorro

Toma de posesión de Monseñor Miguel Gutiérrez Jaime

2-Septiembre-2016

 

Lo que se busca en un administrador, es que sea fiel.

 

Así dice San Pablo cuando da cuenta de su propia experiencia ante la comunidad de Corinto. Lo que se busca de un servidor que administra las cosas de Dios y las cosas de los hombres, es que sea fiel.

 

Ante esta Palabra de Dios es muy oportuno recordar, quizá para muchos de ustedes conocer, lo que el Papa San Juan Pablo II dijo la primera vez que vino a México en enero de 1979,  ahí expuso, en su primera homilía en la Catedral de México, qué es la fidelidad.

 

Con el ejemplo de María explicó la fidelidad. Habló de cuatro dimensiones: búsqueda, aceptación, coherencia, y perseverancia. Recordó a la Virgen María cuando ella recibe la noticia que sería la madre del Salvador. Y al escuchar esa noticia, María dice el Ángel: ¿Cómo será esto? ¿Cómo va a ser posible que yo sea la madre de mi Señor? ahí empieza la búsqueda.

 

La fidelidad comienza con un intento  de descubrir, ¿qué es lo que se debe de hacer? Particularmente en las encomiendas divinas no se da un manualito para conocer, qué es lo que se tiene que hacer. Porque las cosas más importantes son aquellas que manifiesta el Espíritu Santo, y esas, primero hay que indagarlas. De ahí que es indispensable aprender a ejercitarse en el discernimiento.

 

Todo aquel que recibe una encomienda por parte de la Iglesia, necesita un discernimiento que no quede en lo personal, sino un discernimiento pastoral. El Papa Francisco lo explica en la Evangelii Gaudium, invitando que se busque descubrir lo que manifiesta el Espíritu en la comunidad a la que se va a servir.

 

No se puede llegar a una nueva Parroquia, trayendo escrito lo que se piensa hacer. Sería un grave error. Se tiene primero que escuchar la voz del Señor en la comunidad de los fieles.

 

La segunda dimensión es la aceptación. Esta se vive teniendo en cuenta el primer paso. El mismo Ángel se acerca a María y le dice: El Espíritu Santo vendrá sobre ti. María acepta diciendo: He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra.

 

La aceptación es un paso que se da en la fe, nunca se tendrá la plena certeza de la voluntad de Dios, sino al tiempo de irla cumpliendo, no antes. Éste es el paso de la fe tan importante, por tal razón cuando se dice acepto, van incluidos todos los miedos y temores, se hace porque se confía en el amor que Dios tiene y que no dejará sólo al hombre.

 

Aún quedan las dos cosas más difíciles, la coherencia y la perseverancia. El Papa explica la coherencia como una dimensión fundamental de la fidelidad. Es difícil mantenerse en lo que se aceptó, porque a la hora de ir cumpliendo ese sí en el ejercicio de la responsabilidades, hay muchas situaciones que provocan echarse para atrás y hacen dudar. Es la tensión entre lo que se promete y lo que se tiene que hacer.

 

En este paso de la coherencia se experimenta el auxilio divino. Los dos primeros pasos se dan en la confianza, en la fe. Al dar este tercer paso se descubre que el Señor acompaña al hombre, que ahí está llevando de la mano a cada persona. Esta es la experiencia del Espíritu. Por esa razón aunque haya esa tensión, se debe de superar y ser firmes para dar ese tercer paso en el cumplimiento de la responsabilidad.

 

El Papa San Juan Pablo ll, define que la cuarta dimensión es la más difícil, la perseverancia. Porque es fácil ser fiel  un día pero no toda la vida. Solamente que cuando el  hombre comienza a ser fiel cada día se hace más fácil vivir en esa fidelidad. Y no será así, cuando se tiene una experiencia de derrota, cada vez será más difícil iniciar un proceso de fidelidad. Sin embargo, Dios no deja nunca al hombre, y en ello radica la esperanza.

 

Padre Miguel, para ser fiel ten en cuenta de lo que dice el Evangelio, ¿por qué tus discípulos no ayunan y no hacen la oración como los discípulos de los fariseos, o los de Juan Bautista? El ayuno vendrá, pero ya no será igual, hoy las nuevas circunstancias exige del discípulo de Cristo un ayuno existencial: de renuncia, de abnegación, de donación de la vida. Porque como dice el Papa Francisco, a situaciones nuevas hay que darle respuestas nuevas. Confirmado por la misma palabra de Jesús: A vino nuevo, odres nuevos.

 

No se puede  simplemente repetir lo que se ha aprendido antes, cuando han cambiado los contextos sociales, culturales y religiosos. No se puede simplemente repetir lo mismo. Se tienen que responder a estas situaciones nuevas que vive la familia, la comunidad, que vive la sociedad, siempre iluminadas por el Evangelio y por el Espíritu Santo que conduce a la Iglesia.

 

Ahora escucharemos al Padre Miguel Gutiérrez, que profesará su fe, renovará sus promesas sacerdotales, y aceptará delante de los aquí presentes ser Párroco de esta comunidad. Acompañémoslo en este compromiso público que hace ante esta comunidad.

 

Pidamos al Señor, que acompañe al Padre Miguel para ser el buen pastor que Dios está esperando de él. Que así sea.

 

 

+Carlos Aguiar Retes

Arzobispo de Tlalnepantla