HOMILíA EN EL COLEGIO JUVENTUD

December 31, 1969


HOMILíA EN EL COLEGIO JUVENTUD

 

Homilía Colegio Juventud

01-Diciembre-2016

 

El que escucha estas palabras y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca.

Con este ejemplo Jesús nos da una orientación muy importante para que nuestra persona, la comunidad y nuestra sociedad, puedan ser una casa habitable, y donde se pueda convivir.

Jesús da la clave, escuchar su Palabra y ponerla en práctica, para poder ser un buen discípulo suyo, y hacer de la sociedad un lugar donde se viva la fraternidad, donde se experimente la justicia y la paz.

Ustedes pueden fácilmente constatar los momentos tan difíciles que vive la sociedad. Pero esta sociedad puede transformarse para bien, y no seguir hundiéndose para mal. Por eso, ustedes están aquí educándose, y sus padres se han preocupado de traerlos a esta institución para que puedan edificar su persona sobre roca, y que los vientos contrarios o cualquier tipo de adversidad no los destruya, y al contrario, los mantenga firmes.

Voy a recordarles algo muy sencillo, que les ayudará a entender el proceso formativo y logren ser personas sólidas y positivas. Cada uno de nosotros estamos integrados por dos dimensiones: una, la biológica o fisiológica de nuestro cuerpo, la otra dimensión es la del espíritu. Si no tuviéramos espíritu, nuestro cuerpo se convierte en cadáver, no tendría vida. La vida fisiológica va sostenida por el espíritu.

Son las dos dimensiones del ser humano. Cuando ustedes obtienen, con ayuda de sus maestros, todos los conocimientos de las ciencias y tecnologías, éstas les auxilian especialmente en el desarrollo biológico, fisiológico, y material.

Ustedes tienen una gran ventaja en esta institución, porque también les ofrecen elementos suficientes para desarrollar su dimensión espiritual. En las escuelas públicas de nuestro país, dada la condición de laicidad, no ofrecen elementos de espiritualidad y religión.

La gran diferencia de estar aquí es que a la par, desarrollan sus estudios  para conocer el funcionamiento del ser humano y de la humanidad, y también pueden desarrollar esta otra parte, la del espíritu, la parte de la relación con Dios y con los demás. Este privilegio los pone ante un grande reto, ser líderes del futuro de nuestra sociedad.

Ahora les pongo un ejemplo para entender porque deben ser líderes en el futuro de nuestra sociedad. Ustedes saben que el cemento que se fabrica en las industrias es polvo y ese polvo si se mezcla con agua, se hace un pegamento tan firme y sólido, que gracias a ello, se construyen edificios fuertes y resistentes. Gracias al cemento, que se mezcla con el agua, se pueden juntar los ladrillos y éstos unidos forman una construcción.

Si ustedes logran caminar en las dos dimensiones del ser humano, no sólo del desarrollo de las ciencias y tecnologías, sino también en el desarrollo espiritual, se van a convertir en ese cemento que fragua su propia persona, la hace firme, no van a ser veletas que las lleva el viento.

Los dinamismos o las inercias de nuestra sociedad, los pueden destruir, pero si ustedes tienen esa fuerza de unir lo espiritual con lo humano serán unas personalidades firmes, fuertes capaces de afrontar cualquier desafío, y además, se convertirán en personas capaces de entrar en integración muy positiva con las otras personas.

Se convertirán en catalizadores junto con los demás, para provocar dinamismos  de vida y no de muerte y destrucción. Éste es el gran reto que tienen ustedes en este tiempo de su formación, durante estos años que parecieran largos, pero que sin embargo, al tiempo uno toma conciencia que son pocos, rápidos y breves, pero de gran importancia.

Cuando uno es joven no lo cree, pero por esa razón se los tiene que decir  alguien que ya tiene años que ha caminado en la vida.

Hoy, Jesús dice: el que cumpla la voluntad de mi Padre, ese entrará en el Reino, y el que escucha mis palabras y las pone en práctica será mi discípulo. Ésta es la brújula para el desarrollo espiritual, conocer a Cristo, conocer los Evangelios, compartir la lectura de los Evangelios con los demás.

Entonces, continúa Jesús: será como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca, vino la lluvia, pasaron las crecientes, se desataron los vientos dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca. Ustedes pueden y deben ser personas construidas sobre la roca, que es Cristo.

Pero además el profeta Isaías en la primera lectura dice; aquel día se cantará ese canto en el país de Judá; tenemos una ciudad fuerte, ha puesto el Señor para salvarla murallas y baluartes. Si ustedes son una casa sobre roca, porque han seguido a Cristo, unidos  a los demás que también tienen su casa sobre roca, se tendrá esa realidad, esa ciudad fuerte, sólida, que tiene la firmeza y la solidez de la verdad y la justicia, no como se está viviendo ahora, donde reina la agresión, la violencia, la falta de respeto a la dignidad humana.

Ésta es la tarea, por eso le agradezco a Dios, que en medio de la Diócesis esté el Instituto Juventud. También otros colegios con esta formación en el Espíritu.

Que ustedes, se animen por esta Palabra de Dios y con el deseo de un mejor futuro, de una sociedad donde la  dignidad de todo ser humano sea respetada, para que, de esa manera, no sólo nuestra persona, sino también la familia y toda la sociedad sea una casa construida sobre roca. Que así sea.

 

 

+ Carlos Cardenal Aguiar Retes

Arzobispo de Tlalnepantla