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MENSAJE DE S. E. MONS. JOSÉ ANTONIO FERNÁNDEZ HURTADO EN EL INICIO DE SU MINISTERIO COMO IV ARZOBISPO DE TLALNEPANTLA

marzo 18, 2019

MENSAJE DE S. E. MONS. JOSÉ ANTONIO FERNÁNDEZ HURTADO EN EL INICIO DE SU MINISTERIO COMO IV ARZOBISPO DE TLALNEPANTLA

 

Queridos hermanos y hermanas en Cristo Jesús: Saludo con aprecio a los laicos y laicas, seminaristas, religiosos y religiosas, diáconos, sacerdotes, obispos, al señor Cardenal Carlos Aguiar Retes, quien estuvo al frente de esta Arquidiócesis de Tlalnepantla durante 9 años y un año como Administrador Apostólico, saludo al Señor Nuncio Franco Coppola, representante del Papa Francisco en México y a las autoridades civiles. Muchas gracias por estar acompañándome y participando en el inicio de mi Ministerio Episcopal.

Gracias al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo por el don de la vocación episcopal, por haberme dado esta responsabilidad la cual acepté confiándome a su gracia y misericordia, vengo con alegría y disponibilidad para servir. Estoy seguro que el Señor da la carga pero también la fuerza.

 Gracias a mi familia, a mis padres que me acompañan desde el cielo, a mis 10 hermanos aquí presentes, a mis sobrinos y familiares, les agradezco que siempre me han acompañado en el nacimiento, crecimiento y perseverancia de mi vocación, el Señor nos siga conservando siempre con el regalo de la unidad.

 Gracias a la Diócesis de Tula, lugar en donde me formé, realizando mis estudios en el Seminario Menor y Seminario Mayor, teniendo como formadores a sacerdotes diocesanos y padres Jesuitas; en donde realicé mi Ministerio Presbiteral tanto en el Seminario como en parroquia y en donde, no por méritos propios sino porque Dios quiso, desde este presbiterio, fui elegido obispo para la Diócesis de Tuxtepec.

 Gracias a la Diócesis de Tuxtepec, en donde durante 9 años y medio ejerciendo mi ministerio episcopal, fui aprendiendo a ser Obispo; algo que disfruté mucho fueron las visitas pastorales en esos bellos lugares, donde tenia un encuentro cercano con los sacerdotes, las religiosas y los agentes de pastoral.

Gracias a la Arquidiócesis de Durango, fueron 4 años y 4 meses que viví intensamente como IX Arzobispo en esta amada Iglesia que peregrina en el estado de Durango y parte del estado de Zacatecas; fue poco tiempo, pero con muchas vivencias que han dejado una profunda huella en mi corazón y me ha preparado para mi nueva misión.

Agradezco a los sacerdotes su apoyo en todos los proyectos que impulsamos y también por su amistad, así como el haber compartido conmigo la responsabilidad de hacer presente a Cristo, en las Comunidades Eclesiales y otorgarles los dones de la salvación por medio de la Palabra proclamada y de los sacramentos; agradezco a la vida consagrada y a los agentes de pastoral su colaboración en los proyectos y actividades pastorales, gracias por su amistad y oración, que el Espíritu Santo continúe impulsando en ustedes el deseo de seguir revitalizando con sus carismas a esta querida Iglesia particular.

Quiero expresar que desde la noticia de mi nombramiento he recibido finas atenciones que hacen vida la fraternidad Episcopal de parte del señor Cardenal Carlos Aguiar Retes, muchas gracias; también de los organizadores de esta celebración y de todas las parroquias de la Arquidiócesis de Tlalnepantla que han hecho oración por un servidor ¡Dios les pague!

Hoy llego a esta ya querida Arquidiócesis de Tlalnepantla y valoro que tenga una pastoral organizada y creativa en donde quiero continuar los procesos pastorales que se llevan. Sé que se tienen retos sociales, entre otros: desintegración familiar, pobreza, desigualdad social, inseguridad, impunidad, falta de educación en valores éticos y cívicos, hace falta mayor participación en la vida política y eclesial; también se tienen retos eclesiales, algunos de ellos son: tomar mayor consciencia en que estamos en un Cambio de Época que requieren nuevos modos de anunciar el Evangelio; seguir promoviendo una espiritualidad de comunión; mantener la mirada en la conversión personal y pastoral que necesitamos los obispos, presbíteros, y agentes de pastoral; seguir por el camino de mantener una diócesis misionera y por lo tanto Parroquias misioneras y en constante salida y conversión; que nuestra Iglesia hoy tiene que ser más portadora de esperanza para nuestros fieles que viven muchas situaciones de pobreza y de injusticias. Una realidad que quiero destacar es que se llevan Procesos Pastorales en donde el gran proceso de la Arquidiócesis es la RENOVACIÓN PASTORAL que responde al llamado del Papa Francisco que llama a toda la Iglesia a entrar en una profunda transformación misionera; también responde a la llamada de Aparecida: llevar adelante la Misión Continental, tanto la misión programática pero sobre todo la paradigmática.

Llego con toda la actitud de ser un Pastor  según el corazón de Cristo, con “olor a oveja”, que va delante del rebaño para guiarlo, en medio del rebaño, para acompañarlo y detrás para que no se pierda ninguno.
Quiero estar cerca de mis sacerdotes como padre, hermano y amigo, estoy convencido de que si el Sacerdote está bien, los fieles también lo estarán; valoro la Vida Consagrada contemplativa y activa que enriquece grandemente nuestra Iglesia; y creo firmemente en la participación, protagonismo y corresponsabilidad del laico. 

Quiero invitarlos a caminar juntos, el Papa Francisco nos dice que es el camino constitutivo de la Iglesia; la figura que nos permite interpretar la realidad con los ojos y el corazón de Dios; la condición para seguir al Señor Jesús y ser siervos de la vida en este tiempo herido. Respiración y paso sinodal revela lo que somos y el dinamismo de comunión y unidad  que animan nuestras decisiones. Solo en este horizonte continua diciendo el Santo Padre, podemos renovar realmente nuestra pastoral y adecuarla a la misión de la Iglesia en el mundo de hoy. 

 Seguiremos caminando juntos e impulsando nuestra Provincia Eclesiástica de Tlalnepantla formada por las diócesis de: Cuautitlán, Izcalli, Ecatepec, Texcoco, Teotihuacán, Nezahualcóyotl y Valle de Chalco; es muy importante experimentar la Colegialidad entre los Obispos y la comunión de las Iglesias.

 Que la Virgen de los Remedios Patrona de la Arquidiócesis de Tlalnepantla, mujer creyente, madre de la esperanza, interceda por todos nosotros, por nuestros pueblos y familias, y nos anime a ser valientes discípulos misioneros de Jesucristo. Amén.

 

† José Antonio Fernández Hurtado

IV Arzobispo de Tlalnepantla