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VISITA DE LA ETAPA DE DISCIPULADO A LA CASA ARZOBISPAL

marzo 04, 2020

No tengan miedo de responder con generosidad a la invitación que el Señor Jesús les hace de entregar su vida al servicio del Pueblo de Dios

 

El pasado 4 de marzo la etapa del Discipulado del Seminario de Tlalnepantla “Nuestra Señora de los Remedios” visitó la casa arzobispal de Mons. José Antonio Fernández Hurtado, Arzobispo de Tlalnepantla, en la Catedral de Corpus Christi. Los seminaristas junto con el equipo formador, emprendieron camino al rededor de las cinco de la tarde.

Llegando a la Catedral, los Presbíteros formadores y los jóvenes seminaristas recibieron un afectuoso recibimiento por parte del Arzobispo, así mismo recibieron una visita guiada dentro de la casa arzobispal, recorriendo los pasillos y rincones; Monseñor José Antonio se mostraba cercano para con sus futuros pastores, haciendo preguntas que incitaron a los seminaristas a reflexionar ante el mismo recorrido, concluyendo el recorrido, la etapa discípular se reunió en la Capilla, para encontrarse con Jesús vivo en la Eucaristía, 

Fue presidida por nuestro Arzobispo y el equipo formador concelebró junto con él. Durante la celebración, Monseñor en su homilía invitó a la comunidad del Seminario a reflexionar acerca de lo importante que es la oración, nos invitó a orar unos por otros, ser ejemplo vivo de Jesús que nos ama y nos hace un llamado específico, el sacerdocio. Añadió que es indispensable en nuestra vida, recordar aquella oración que Jesús nos enseño; el Padre Nuestro. “Se nos es fácil pedirle a Dios que perdone nuestras ofensas, pero es muy difícil perdonar a los que nos ofenden”, tenemos que perdonar de corazón y en este tiempo de cuaresma necesitamos ser ese ejemplo de perdón, porque el día de mañana que estemos en una comunidad, tendremos que perdonar por medio de Jesús en el sacramento de la confesión.

Terminando la celebración eucarística, se reunieron a cenar como la familia que son, compartiendo y disfrutando de la buena convivencia en torno al amor de Cristo que día a día nos invita a mirar como él nos mira, amar como él nos ama y responder como él respondió en la Cruz.