VISITA PASTORAL AL COLEGIO PEDAGÓGICO LA PAZ
Entre porras, banderines y un mural de bienvenida, la comunidad del Colegio Pedagógico La Paz recibió con gran alegría y entusiasmo la visita pastoral de nuestro arzobispo de Tlalnepantla, Mons. José Antonio Fernández Hurtado.
La jornada inició con unas palabras de agradecimiento de Don José Antonio a las religiosas, sacerdotes, alumnos, maestros y padres de familia por abrirle las puertas de su institución: “Vengo muy contento a visitar su colegio en el nombre del Señor; este encuentro va a dejar una huella profunda en su corazón y en el mío”. Asimismo, les pidió reflexionar sobre cómo desean que sea nuestra Iglesia.
Por su parte, la Madre Silvia Pérez Pérez, directora general del colegio, dirigió unas palabras de bienvenida al señor Arzobispo, a los sacerdotes presentes —el párroco Pbro. Martín Castelán y el vicario Pbro. Jonathan Bejarano— y a toda la comunidad educativa.
Durante el evento, se presentó una breve reseña sobre el origen del colegio, fundado en 1958 por la religiosa María de la Paz Negrete Cárdenas y dirigido actualmente por las Hermanas de la Sagrada Familia (Orden de San Benito). Acto seguido, los alumnos presentaron un acróstico dedicado a Don José Antonio con el mensaje: “Oramos porque siempre haya paz en tu corazón”.
En la Celebración Eucarística, se entregaron diversas ofrendas a nuestro Arzobispo. A su vez, Don José Antonio obsequió al colegio una imagen de la Virgen de los Remedios, patrona de nuestra arquidiócesis; relató su origen e invitó a la comunidad a visitar la Basílica construida en su honor.
Encuentro con la comunidad educativa
Posteriormente, el señor Arzobispo convivió con los niños de preescolar y primaria. Acompañado de sus maestras, les habló sobre la importancia de sembrar en la infancia el amor y la amistad por Jesús.
A los jóvenes los animó a seguir formándose para ser buenos profesionistas y a encontrar la alegría en el servicio a los demás, sin perder nunca su cercanía con Cristo. De igual forma, alentó a los padres de familia a alimentar la fe de sus hijos mediante la lectura de la Palabra de Dios, el rezo del Rosario y la asistencia a la Eucaristía en familia.
A los profesores les recordó la trascendencia de ser educadores en un colegio católico donde se hace presente a Jesús, y los invitó a pedir orientación al Espíritu Santo para identificar y desarrollar con sabiduría los dones que Dios les ha dado.
Finalmente, Don José Antonio dejó una "tarea" para todos los alumnos: hacer realidad el nombre de su colegio siendo "sembradores de paz". Les pidió compartir con sus familias la alegría de su visita y les envió su bendición, solicitando también que lo tengan presente en sus oraciones.




