En el auditorio de la Curia Metropolitana de la Arquidiócesis de Tlalnepantla se llevó a cabo la conferencia “Principios de la Pastoral Familiar”, un espacio de formación que profundizó en la identidad, misión y espiritualidad del agente pastoral al servicio de las familias.
A la luz del Magisterio —especialmente de San Juan Pablo II— se recordó que:
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“El hombre es el camino de la Iglesia” (Redemptor Hominis, III, 14).
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La familia es la base de la sociedad y escuela de humanidad.
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La pastoral no es mera administración, sino una respuesta evangelizadora ante las realidades concretas de las personas.
Elementos fundamentales de la formación
Durante el encuentro se subrayaron los siguientes pilares:
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Identidad y vocación pastoral: Ser puentes entre la fe y la vida cotidiana.
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Finalidad pastoral: Promover la plenitud humana y cristiana mediante la gracia de los sacramentos, la Palabra y la vida de oración.
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Sinodalidad: Matrimonios y sacerdotes trabajando hombro con hombro.
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Adultos mayores: Protagonistas de la misión y transmisores de sabiduría.
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Escucha y acompañamiento: Como camino de sanación y comunión.
Asimismo, se profundizó en las tres dimensiones esenciales del agente pastoral:
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El SER: Espiritualidad y coherencia de vida.
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El SABER: Formación integral.
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El HACER: Acompañamiento proactivo y sinodal.
Un llamado a la esperanza
La conferencia concluyó con una exhortación clara: ser testigos del Evangelio, compartiendo una vida transformada por el amor de Dios.
Hoy, la Pastoral Familiar está llamada a ser un signo de esperanza y una respuesta concreta ante los desafíos actuales de nuestra sociedad.




